Educación permanente de Jóvenes y Adultos

La información contenida en este mapa corresponde al Relevamiento Anual 2014-Red Federal de Información Educativa- y se refiere a 10.346 unidades de servicio -incluyendo sedes y anexos activos-, de los cuales 9.729 corresponden al sector de gestión estatal y 617 al sector de gestión privada con un total de 1.240.496 alumnos matriculados. El mapa permite localizar a los diferentes establecimientos educativos según sean: escuelas de Educación Primaria, de Educación Secundaria, Centros de Alfabetización, Alfabetización con terminalidad, Secundarias a distancia, Sector de gestión, Escuelas incluidas en el Plan FinEs, Orientaciones, y modalidades.

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FUENTES:
- Ministerio de Educación. DiNIECE. RedFIE. Relevamiento Anual 2014.
- Ministerio de Educación. Plan de Finalización de Estudios Primarios y Secundarios (FinEs).

Educación Permanente de Jóvenes y Adultos

Según la 5ª Conferencia Internacional de Educación de las Personas Adultas se entiende por educación de adultos: “…el conjunto de procesos de aprendizaje, formal o no, gracias al cual las personas cuyo entorno social considera adultos desarrollan sus capacidades, enriquecen sus conocimientos y mejoran sus competencias técnicas o profesionales o las reorientan a fin de atender sus propias necesidades y las de la sociedad. La educación de adultos comprende la educación formal y la permanente, la educación no formal y toda la gama de oportunidades de educación informal y ocasional existentes en una sociedad educativa multicultural, en la que se reconocen los enfoques teóricos y los basados en la práctica” (5ª Conferencia Internacional de Educación de las Personas Adultas. CONFINTEA. 14 – 18 de Julio 1997, Hamburgo).

Teniendo en cuenta esa definición, cabe señalar que en América Latina, “adulto”, como categoría referida a un momento biográfico, indica que el destinatario es un “marginado pedagógico” que, sabemos, significa también que pertenece a sectores sociales subordinados, lo cual es bastante independiente de su edad cronológica. Según datos de Censo 2001, el analfabetismo llega en la actualidad a 2,6% para el total nacional. El problema central es la terminalidad del nivel básico de la escolaridad media. El 64% de la población de 20 años o más que no completó el nivel primario o medio.

Además de esa dificultad para atraer y retener la matrícula potencial, las principales dificultades de la modalidad se refieren a la necesidad de la articulación a nivel nacional de un sistema que integre lo formal y lo no formal, contemplando la acreditación de saberes adquiridos en ámbitos no escolares. En otro orden, se requiere pensar y resignificar las propuestas pedagógicas, superando la infantilización metodológica, la inadecuación de contenidos, la escasa formación docente específica, y considerando como eje la articulación entre educación y trabajo.

La educación de adultos estuvo contemplada en la educación argentina desde su primera legislación: la ley 1420 de 1884. Esa ley fue el marco general para la modalidad hasta el año 1993 en que se sancionó la Ley Federal de Educación, que ubicó la educación de adultos en el ámbito de los Regímenes Especiales. La misma fue reemplazada desde el 2006 por la actualmente en vigencia Ley Nacional Educativa.

En el mes de diciembre de este año se realizará una nueva reunión de la Conferencia Internacional de Educación de Adultos (CONFINTEA VI) que pondrá en estado de situación y señalará líneas prospectivas de la modalidad a nivel internacional.

Ubicación histórica

El sistema de educación de adultos comienza a constituirse en la Argentina con el conjunto del sistema escolar, aunque pueden rastrearse experiencias desde los años de la Colonia. Ese desarrollo puede organizarse en varios períodos:

Período 1870-1916

Momento fundacional de la modalidad de Educación de Adultos en Argentina, proceso por el cual adquiere una primera identidad.

Interesa indagar especialmente la constitución del discurso de la Educación de Adultos como discurso moderno, en el momento en que la Argentina se organiza como estado-nación e instituye también la institución escolar.

Los elementos de la totalidad discursiva que va a configurar la identidad de la modalidad, comienzan a ser visibles de manera dispersa a partir de los últimos años del siglo pasado. Ese fue un momento de surgimiento de los primeros gérmenes discursivos de la modalidad, sin que lleguen aún a organizarse claramente como tendencias o a organizar propuestas acabadas.

En los primeros 20 años del nuevo siglo, tiene lugar un proceso de institucionalización. Las diversas corrientes político-ideológicas -liberales, socialistas, anarquistas, normalistas- logran especificar más claramente sus propuestas y organizan importantes experiencias de variado signo ideológico y político.

El Centenario marcará el momento de celebración del triunfo de la tendencia educativa oficial, ubicará finalmente la acción del socialismo como complementaria de la acción del estado, y significará la represión definitiva de la propuesta anarquista para la modalidad.

1910-1955

A lo largo del siglo, y aún a riesgo de simplificar, podemos señalar dos momentos de consolidación de una propuesta con capacidad de construcción de un sentido totalizador, de cierre de debates abiertos, vía los mecanismos de incorporación, subordinación, exclusión, y asentándose siempre en el “consenso acorazado de coerción”. O sea, períodos en los que se produce la consolidación de un discurso hegemónico.

El primero, en la segundo década del siglo, cuando empieza a instalarse en el imaginario social la posibilidad de que el sistema escolar infantil quizás no sea suficiente para garantizar el cumplimiento del mandato original civilizador. En el año 1922, el Consejo Nacional de Educación dicta una nueva reglamentación para la Educación de Adultos (EA), estableciendo así 3 tipos de escuelas:

  • primarias: correspondientes a las 3 primeras secciones del ciclo de las diurnas;
  • superiores: correspondientes a 4 o 5 secciones de las mismas escuelas;
  • complementarias: donde se enseñaba: aritmética comercial, cocina, corte y confección, dactilografía, dibujo industrial, geografía, economía argentina, historia argentina, idioma nacional (correspondencia comercial), idiomas, labores, música (canto coral), taquigrafía y teneduría de libros.

Esta reglamentación es el signo más evidente de que el Estado Nacional ha “tomado las riendas” y coloca bajo su control -material (cuadros de inspección) o simbólico (construcción de un discurso legítimo)- al conjunto de experiencias, propuestas, discursos, que estaban circulando en la sociedad de manera dispersa. De este modo, cierra el debate que venía desde el siglo anterior respecto a dos cuestiones fundamentales acerca de las características de la modalidad:

a) papel del estado y la sociedad civil en la gestión de las escuelas (creación, selección de contenidos, vínculo docente-alumno, etc.)

b) especificidad de la modalidad, referida especialmente a dos aspectos:

  • vinculación con el trabajo, desde las posturas construidas con un discurso normativo que sostenían que la obligación del estado era sólo la de garantizar la educación común, es decir, la alfabetización; y las que insistían en la necesidad de tomar en cuenta la demanda de formación para el trabajo presente en los destinatarios reales.
  • características del currículum, desde los que llevan al máximo la idea de homogeneización fundante del sistema escolar, y sostienen que la escuela es “común” (igual) para todos, independientemente de las características particulares de los destinatarios; y los que trabajan por un currículum flexible, acorde al destinatario potencial real, que facilitará la asistencia y permanencia de los alumnos.

Se logra organizar así un discurso en que el estado asume el papel central de prestador y regulador, creando un subsistema que incorpora de manera parcial las demandas respecto a la formación para el trabajo y flexibilización curricular. Paralelamente, se produce la desaparición  o debilitamiento de multiplicidad de experiencias y discursos que la sociedad civil había sido capaz de generar.

1955-1976

La identidad entonces consolidada, no tendrá fisuras importantes sino hasta fines de los años 50. La Pedagogía de la Liberación y la Educación Popular, especialmente la figura de Paulo Freire, marcarán un nuevo punto de inflexión en la historia de la modalidad. Los principales elementos de esas nuevas Pedagogías, habían estado presentes en la sociedad argentina hacia fines del siglo pasado.

El segundo momento, resignificador del mandato original, se ubica en el marco de la promesa desarrollista. En las sociedades “tradicionales”, “atrasadas”, que necesitan la protección y guía de los pueblos “modernos”, la EA cobra un rol fundamental en la tarea de “educar” una cultura que se concibe como intrínsicamente incapacitada para producir modernidad y progreso. Las teorías del capital humano y de la formación de recursos humanos dan razones económicas para financiar la destrucción y penetración cultural y la consolidación de la hegemonía norteamericana en el continente.

Desde el estado nacional de Illía y luego de Onganía, se pone en marcha la primera Campaña Nacional de Alfabetización, y se crea la Dirección Nacional de Educación de Adultos (DINEA), se promueve la modernización total de los servicios, y se producen acciones que significaron un paso fundamental en la construcción de la especificidad, y produjeron un mejoramiento sustancial del subsistema de E A estatal.

Las escuelas y los centros educativos, así como también otras experiencias de educación no formal y de trabajo social de inspiración desarrollista, crean un espacio en el que maestros, trabajadores sociales, militantes religiosos o políticos, llevan a cabo un gran número de trabajos de educación popular. En múltiples y dispersos espacios de la cotidianeidad del enseñar y aprender de los sectores populares, nacen los gérmenes de lo que se va a ir consolidando como la pedagogía de la liberación. La ilusión desarrollista, en contacto con la complejidad y riqueza cultural de los grupos populares en la Argentina de los 60, se va transfomando en la esperanza freireana. Esa línea va a orientar el accionar de la gestión de la DINEA durante el breve período que se inicia en el 73, y termina de manera violenta con el golpe de 1976.

1977-2007

El golpe de estado de 1976 significó el fin de ese período de enorme productividad para la educación de jóvenes y adultos. La DINEA fue intervenida, se destruyeron y quemaron una enorme cantidad de documentos y trabajos realizados. Recuperada la institucionalidad democrática en el año 1984, el gobierno radical de R. Alfonsín y el de su sucesor, Carlos Menem, implementaron Planes de Alfabetización.

La Ley de Transferencia de 1992 y la Federal de Educación de 1993 produjeron una modificación profunda en la estructura tradicional del SIPCE (Sistema de Instrucción Pública Centralizado Estatal). El cambio más sustantivo fue la eliminación de la responsabilidad del estado nacional en la direccion de politicas generales. Cada jurisdicción quedó a cargo del sostenimiento y el diseño de su propio modo de concebir la modalidad. Durante esos años desaparece el ámbito nacional de construccion de politica pública para la modalidad.

Crece en el período la demanda de educación media de adultos, fenómeno que se repite en casi todos los países de América Latina y que está expresando el sentido histórico del concepto de analfabeto.

1993-2006

La nueva legislación del año 2006 durante la presidencia de N. Kirchner recupera un lugar de importancia para la modalidad bajo la denominación de Educación Permanente de Jóvenes y Adultos.

Se recuperan espacios nacionales de articulación de políticas, un nuevo Plan de Alfabetización llamado “Encuentro”.

Normativa

La educación de adultos estuvo contemplada en la educación argentina desde su primera legislación. La ley 1420, de 1884, que establece la educación laica, gratuita y obligatoria, la contempla en dos de sus artículos:

Art. 11.- Además de las escuelas comunes mencionadas se establecerán las siguientes escuelas especiales de enseñanza primaria:

  • Uno o más jardines de infantes, en las ciudades donde sea posible dotarlos suficiente.
  • Escuelas para adultos, en los cuarteles, guarniciones, buques de guerra, cárceles, fábricas y otros establecimientos donde pueda encontrarse ordinariamente reunido un número, cuando menos, de cuarenta adultos ineducados.
  • Escuelas ambulantes, en las campañas, donde, por hallarse muy diseminada la población no fuese posible establecer con ventaja escuelas fijas.

Art. 12.- El mínimum de enseñanza para las escuelas ambulantes y de adultos, comprenderá estas ramas: lectura, escritura, aritmética (las cuatro primeras reglas y el sistema métrico decimal ), moral y urbanidad, nociones de idioma nacional, de geografía nacional y de historia nacional, explicaciones de la Constitución Nacional y enseñanza de los objetos más comunes que se relacionen con la industria habitual de los alumnos de la escuela.

La Ley Nº 1420 de Educación Común en la capital, colonias y territorios nacionales (8 de julio de 1884) rigió hasta el año 1993 en que se sancionó la Ley Federal de Educacion que ubicó la educación de adultos en el ámbito de los Regímenes Especiales.

La Ley Federal de Educación Nº 24.195, sancionada en abril de 1993, reemplazó a la Ley de Educación Común 1.420 y fue el marco jurídico normativo de la Reforma del sistema educativo de inspiración neoliberal.

Capítulo VII
Regímenes Especiales

Artículo 30 – Los objetivos de la Educación de Adultos son:
a) El desarrollo integral y la cualificación laboral de aquellas personas que no cumplieron con la regularidad de la Educación General Básica y Obligatoria, o habiendo cumplido con la misma deseen adquirir o mejorar sus preparación a los efectos de proseguir estudios en los otros niveles del sistema, dentro o fuera de este regimen especial.
b) Promover la organización de sistemas y programas de formación y reconversion laboral, los que serán alternativos o complementarios a los de la educación formal.
Estos sistemas se organizaran con la participación concertada de las autoridades laborales, organizaciones sindicales y empresarias y otras organizaciones sociales vinculadas al trabajo y la producción.
c) Brindar la posibilidad de acceder a servicios educativos en los distintos niveles del sistema a las personas que se encuentren privadas de libertad en establecimientos carcelarios, servicios que serán supervisados por las autoridades educativas correspondientes.
d) Brindar la posibilidad de alfabetización, bajo la supervision de las autoridades educativas oficiales, a quienes se encuentren cumpliendo con el servicio militar obligatorio.

Acuerdo Marco de la Educación de Jóvenes y Adultos: la reforma neoliberal en la EDJA

En septiembre de 1999 el Consejo Federal de Cultura y Educación aprobó el Acuerdo Marco de la Educación de Jóvenes y Adultos. Serie A, Nº 21 (A21)

Ley Federal de Educación fue reemplazada en el año 2005 por la Ley de Educación Nacional Nº 26.206 que es la que se encuentra actualmente en vigencia. Las provincias están en proceso de adecuación de su legislación a la nacional.

CAPÍTULO IX
EDUCACIÓN PERMANENTE DE JÓVENES Y ADULTOS

ARTÍCULO 46.- La Educación Permanente de Jóvenes y Adultos es la modalidad educativa destinada a garantizar la alfabetización y el cumplimiento de la obligatoriedad escolar prevista por la presente ley, a quienes no la hayan completado en la edad establecida reglamentariamente, y a brindar posibilidades de educación a lo largo de toda la vida.
ARTÍCULO 47.- Los programas y acciones de educación para jóvenes y adultos del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología y de las distintas jurisdicciones se articularán con acciones de otros Ministerios, particularmente los de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, de Desarrollo Social, de Justicia y Derechos Humanos y de Salud, y se vincularán con el mundo de la producción y el trabajo. A tal fin, en el marco del Consejo Federal de Educación se acordarán los mecanismos de participación de los sectores involucrados, a nivel nacional, regional y local. Asimismo, el Estado garantiza el acceso a la información y a la orientación sobre las ofertas de educación permanente y las posibilidades de acceso a las mismas.

ARTÍCULO 48.- La organización curricular e institucional de la Educación Permanente de Jóvenes y Adultos responderá a los siguientes objetivos y criterios:
a) Brindar una formación básica que permita adquirir conocimientos y desarrollar las capacidades de expresión, comunicación, relación interpersonal y de construcción del conocimiento, atendiendo las particularidades socioculturales, laborales, contextuales y personales de la población destinataria.
b) Desarrollar la capacidad de participación en la vida social, cultural, política y económica y hacer efectivo su derecho a la ciudadanía democrática.
c) Mejorar su formación profesional y/o adquirir una preparación que facilite su inserción laboral.
d) Incorporar en sus enfoques y contenidos básicos la equidad de género y la diversidad cultural.
e) Promover la inclusión de los/as adultos/as mayores y de las personas con discapacidades, temporales o permanentes.
f) Diseñar una estructura curricular modular basada en criterios de flexibilidad y apertura.
g) Otorgar certificaciones parciales y acreditar los saberes adquiridos a través de la experiencia laboral.
h) Implementar sistemas de créditos y equivalencias que permitan y acompañen la movilidad de los/as participantes.
i) Desarrollar acciones educativas presenciales y/o a distancia, particularmente en zonas rurales o aisladas, asegurando la calidad y la igualdad de sus resultados.
j) Promover la participación de los/as docentes y estudiantes en el desarrollo del proyecto educativo, así como la vinculación con la comunidad local y con los sectores laborales o sociales de pertenencia de los/as estudiantes.
k) Promover el acceso al conocimiento y manejo de nuevas tecnologías.

 BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA SOBRE LA MODALIDAD

  • BRUSILOVSKY, Silvia: Extensión Universitaria y Educación Popular. Experiencias realizadas y debates pendientes. Secretaría de Extensión Universitaria y Bienestar Estudiantil. EUDEBA. Buenos Aires, 2000.
  • CARUSO, A.; DI PIERRO, M. C.; RUIZ, M.; CAMILO, M.: Situación presente de la educación de las personas jóvenes y adultas en América Latina y el Caribe. Informe Regional. CREFAL. 2008.
  • ELIZALDE, R., AMPUDIA, M: Educación y movimientos sociales.
  • GADOTTI: Lecciones de Paulo Freire cruzando fronteras: experiencias que se complementan. Segunda Parte: Educación de jóvenes y adulto. CLACSO. Campus Virtual de CLACSO.  Buenos Aires, 2003. pag. 259-324
  • PUIGGRÓS, Adriana:  El lugar del saber. Conflictos y alternativas entre educación, conocimiento y política. Galerna. Buenos Aires, 2003.
  • RAMALLO, Jorge María:  Educación de adultos y educación permanente.
  • RIQUELME, Graciela C. y Herger, Natalia. (2005, September 26). Educación y formación para el trabajo en Argentina: Resignificación y desafíos en la perspectiva de los jóvenes y adultos. Archivos Analíticos de Políticas Educativas, 13(39). 23 mayo 2006.
  • RIVERO, José. Bases Curriculares en la educación con Jóvenes y Adultos Latinoamericana. Experiencias en cuatro países  de la Región. Santiago. Unidad de Currículo y Evaluación (UCE). 2002.
  • RODRÍGUEZ, L.: Situación presente de la educación de las personas jóvenes y adultas en América Latina y el Caribe. Argentina. CREFAL. 2008.
  • ROITENBURD, ABRATTE Y FOGLINO: Los Centros Educativos de Nivel Secundario de la DINEA. Pasado y presente de experiencias pedagógicas alternativas para alumnos adultos. Editorial Brujas, Córdoba, 2005.
  • SIRVENT, María Teresa:  Cultura popular y participación social. UBA-FFyL- Miño y Dávila. Buenos Aires. Madrid. 1999
  • UNIVERSIDAD POPULAR. MADRES DE LA PLAZA DE MAYO. Universidad de lucha y resistencia. Seminario de Educación Popular  Cuaderno No. 1. Fundamentos de la Educación Popular.

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